Ivonne Higuero
Secretaria General, CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres)
En todo el mundo, las plantas medicinales y aromáticas forman parte de la vida cotidiana de miles de millones de personas.
Aromatizan nuestros alimentos, sustentan nuestras tradiciones curativas, favorecen nuestro bienestar y sostienen los medios de vida de las comunidades rurales e indígenas.
En este Día Mundial de la Vida Silvestre 2026, ponemos el foco en estas especies extraordinarias y en los sistemas de conocimiento que las han conservado durante generaciones.
Las plantas medicinales y aromáticas forman parte de la relación más antigua de la humanidad con la naturaleza. Mucho antes de que la ciencia moderna pudiera explicar sus propiedades, las comunidades comprendían su poder. Aprendieron qué raíces podían curar, qué hojas podían aliviar y qué resinas podían proteger.
Este legado sigue vivo hoy en día, transmitido por los curanderos tradicionales, los recolectores, los cultivadores y las familias que dependen de estas plantas para su salud e identidad cultural.
Estas especies también desempeñan un papel fundamental en la economía mundial actual. Desde el ginseng hasta la madera de agar, desde las orquídeas hasta los aloes, muchas plantas medicinales y aromáticas se comercializan a nivel internacional, y más de 1500 están reguladas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). A través de la CITES, los países colaboran para garantizar que este comercio sea legal, trazable y sostenible, de modo que no se agoten las poblaciones silvestres y las comunidades puedan seguir beneficiándose de ellas.
Sin embargo, las presiones son cada vez mayores. Junto con la triple crisis planetaria, la recolección insostenible y el comercio ilegal amenazan las mismas plantas que han sustentado la salud humana durante milenios.
A medida que aumenta la demanda, también lo hace la urgencia de reforzar la gestión sostenible, apoyar la administración comunitaria y respetar los conocimientos tradicionales.
El tema de este año, «Plantas medicinales y aromáticas: conservación de la salud, el patrimonio y los medios de vida», nos recuerda que los beneficios de la naturaleza se comparten de manera justa y sostenible.
Con motivo del Día Mundial de la Vida Silvestre, les invito a compartir sus ideas. ¿Cómo podemos conservar mejor las plantas medicinales y aromáticas? ¿Cómo podemos apoyar a las comunidades que dependen de ellas? ¿Y cómo podemos garantizar que estas especies sigan enriqueciendo nuestras vidas, en nuestras medicinas, nuestras tradiciones y nuestras economías?
La conservación de las plantas medicinales y aromáticas es un compromiso con nuestro bienestar colectivo. Es un compromiso con las personas que han protegido estas especies durante generaciones y con las generaciones futuras que dependerán de ellas.
¡Feliz Día Mundial de la Vida Silvestre 2026!